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lunes, 29 de noviembre de 2021

IG-11 (STAR WARS: THE VINTAGE COLLECTION)

Basic Figures, Wave 31, Nº VC206, 2021.
¡Nuevo producto de The Vintage Collection! Desde que apareció IG-11 en el primer episodio de El Mandaloriano sabíamos que necesitábamos ese nuevo droide cazarrecompensas en forma de figura de acción, y que cuando llegase iba a ser una adquisición inmediata. Y así ha sido, pero por diversas cuestiones y por desgracia, no cumple todas las expectativas...
En primer lugar lo positivo: su aspecto y la articulación. IG-11 tiene una pinta estupenda, con las partes de su cuerpo robótico pintadas en gris metalizado, marrón y cobrizo, aparte de los sensores rojos de la cabeza. Si su pariente, el IG-88 de la Saga Collection de 2007 ya era un molde fantásticamente esculpido éste no se queda atrás con la increíble cantidad de detalle que podemos apreciar en su cuerpo, sin ir más lejos su cintura trufada de mecanismos y artilugios.
En cuanto a articulación dispone de unos increíbles veintiséis puntos articulados, incluyendo tres secciones móviles de su cabeza que puedan rotar 360º, al igual que su cintura y hombros permitiendo todos los movimientos de combate que vimos del droide en la serie. Todo un prodigio en cuanto a articulación en esta escala!
Los inconvenientes son principalmente dos pero determinan tremendamente el resultado final de la figura, aunque podría señalar uno más y es que en mi ejemplar hay pequeños pedazos de plástico sobrantes en la cabeza que no fueron eliminados en la factoría pero que denotan cierta dejadez en el acabado.
El principal de esos inconvenientes ya ha sido constatado en otras reseñas por la web, y es el plástico endeble utilizado en la figura. Las extremidades parecen a punto de romperse si manipulamos mucho las articulaciones, y las piernas tienden a doblarse ante el peso de la figura. Es algo intolerable que Hasbro haya bajado la calidad de los materiales utilizados pero el precio de sus productos no para de subir. Sólo hay que comparar la abismal diferencia entre los plásticos utilizados con el sólido IG-88 y este IG-11.
En relación con eso el otro gran problema es la rigidez en ciertas articulaciones, como el codo del brazo derecho, que exige un esfuerzo considerable para que se doble corriendo el riesgo de romperse debido a dicho endeble plástico. Aún no me he atrevido a ello y tendré que recurrir al truco de sumergir esa articulación en agua caliente a ver si así cede y la figura no resulta muy dañada.
Pese a estar advertido de ese problema de fabricación, no podía dejar de incorporar a la colección un droide y cazarrecompensas tan molón, que viene equipado con unas bandoleras extraíbles y dos armas, un rifle y el clásico bláster E-11 del Imperio.
Una figura de un imprescindible personaje que completa nuestra colección de The Mandalorian pero que baja un poco la calidad de la misma en cuanto a calidad de materiales y fabricación. Una lástima y esperemos que algún día tengamos a un IG-11 de una calidad a la altura de tan tremendo droide asesino.
Valoración:
David
¡Consigue a IG-11 en Amazon a través del siguiente enlace y con ello echas una mano al blog!

viernes, 7 de diciembre de 2018

YVH-1 & HK-50 (STAR WARS: LEGACY COLLECTION)

Build-A-Droid, Wave 11 & 12, 2009.
Un pequeño parón en la serie de reseñas dedicadas el Episodio IV de Star Wars para acercarnos a dos figuras de acción basadas en el Universo Expandido, y dos droides; tratándose de diseños robóticos de Star Wars y como fan de todo tipo de ingenio mecánico de la saga no podía sentirme más tentado para adquirirlos a pesar de que he tenido muy poco, poquísimo contacto con las historias de las que provienen.
Ambas figuras venían divididas en piezas acompañando a las Figuras Básicas de la Legacy Collection de 2009, YVH-1 en la wave 11 y HK-50 en la 12, aunque se pueden conseguir sin mucho problema completas online. Ambas están compuestas por siete piezas del cuerpo desmontables más un arma, y disponen de trece puntos articulados, lo que no está nada mal.
Siguiendo el ejemplo de los droides de protocolo como las unidades 3PO estos robots adoptan forma humanoide, aunque su función es bastante distinta de aquellos como veremos a continuación. Su articulación y estabilidad es buena, sobre todo en el caso de HK-50 (el azul metálico) que tiene un equilibrio mucho mejor y más dinamismo y capacidad de adoptar poses ya que el diseño de las piernas de YVH-1, demasiado juntas, le inhibe de para ejecutar algunos movimientos y sus pequeños pies no favorecen poses arriesgadas.
YVH-1 se sitúa temporalmente durante la era de la Nueva Orden Jedi, ésto es veinte años depués del Episodio VI, y en concreto en la Guerra Yuuzhan Vong; los modelos YVH-1 son droides de combate (Yuuzhan Vong Hunter Uno) diseñados por Lando Calrissian para combatir a esa raza de invasores. Para su labor incluye un cañón incorporado en el antebrazo izquierdo y un bonito bláster plateado creo que de diseño único para este droide.
Con su apariencia de esqueleto robótico, intensos ojos amarillos y gran altura (dos metros son los datos oficiales; entres los otros droides humanoides destaca su altura) tenemos un símil de Terminator con lo que podemos imaginarnos que se trata de una adaptación del robot que viaja en el tiempo a escala 1:18 cuando no estamos jugando con él a Star Wars! Incluso se podría repintar en tonos oscuros metalizados para que se pareciera más... Es un tipo de semejanza-homenaje entre ambos personajes que se repite con otras figuras que han pasado por el blog, en concreto de G.I. Joe y sus émulos de Depredador, de Billy, el indio de la misma película...
Todo ello son alicientes para adquirir la figura, y esa dualidad como posible T-800 le aporta mucho interés además de incorporar a otro droide de combate aunque de tipo humanoide, que no es lo usual. Sin embargo sus problemas de estabilidad y movimiento le lastran un poco así como un diseño algo endeble en comparación con otras figuras Build-A-Droid.
Valoración (sobre 5):
HK-50 es mi favorito de los dos, un droide asesino cuya construcción se remonta a casi cuatro mil años antes de la Batalla de Yavin, durante la era de la Vieja República, por parte del Lord Sith Darth Revan. Se trata de un repintado de HK-47, que había aparecido en la misma colección poco antes y originalmente era rojo, pero el repintado de HK-50 en negro, con detalles en gris y sobre todo en un suave azul metalizado es realmente espectacular. Aunque aparentemente eran unidades más sofisticadas que sus predecesores, los HK-47 no lo veían así y su opinión sobre los nuevos droides no era muy buena.
Aunque cuatro mil años de diferencia entre ambos son muchos y deberían notarse muchas más diferencias entre ambas tecnologías, HK-50 tiene un cierto aire retro indudable. Su cabeza, grande y con un aire insectoide, es fantástica. Los ojos son dos pequeñas ranuras de color amarillo que le dan un aspecto ciertamente inquietante.
Las proporciones de los miembros de HK-50, sus mejores piernas y pies y los detalles esculpidos en este modelo de droide le hacen brillar en mi estante y se le puede ver como un predecesor muy lejano en el que se inspiraron los diseñadores de los droides de protocolo que conocemos.
Como accesorio incluye un estupendo rifle láser corto que parece un arma mucho más adecuada para el combate que la pequeña pistola de YVH-1!
Dos buenos droides que aumentan nuestras colecciones gracias a la estupenda y divertida iniciativa Build-A-Droid que eran otro aliciente para comprar figuras de acción en un momento ya de por si estupendo de Hasbro, y proporcionan más diversidad a toda la galería de modelos robóticos de la galaxia!
Valoración (sobre 5):
David

lunes, 17 de noviembre de 2014

IG97 (STAR WARS: LEGACY COLLECTION)

Figura perteneciente al comic pack IG97 & Rom Mohc, 2010.
En 2009 y dentro de la Legacy Collection la gente de Hasbro creó un nuevo molde para los Battle Droids, más moderno, articulado, estilizado y detallado, y un año después lo aprovechó para recrear un droide único y proveniente del Universo Expandido, en concreto de un cómic. Con el simple añadido de una nueva cabeza y acompañado de un oficial imperial IG97 formó parte de un comic pack cuyo gran valor es, precisamente, este droide que, aunque desconocido en gran medida dentro del universo de Star Wars, su especialísimo aspecto lo convirtía en imprescindible en mi colección.
Como ya he comentado, se trata básicamente de un Battle Droid de los vistos en el Episodio I, el modelo B-1, pero con modificaciones que lo convertían en parte de la serie IG97 de droides asesinos (y fabricados por la misma empresa que facturó a los también asesinos IG-88) utilizados en los primeros tiempos del Imperio aunque pronto abandonados por ser demasiado débiles en combate (información sacada de la Wookieepedia, ¿eh?). Éste en concreto protagonizó una historia en la que, abandonado en Tatooine, combatió a un Dark Trooper pese a su mayor torpeza de lo habitual.
Con nada menos que once puntos de articulación en una figura tan estilizada y una sorprendentemente buena estabilidad, IG97 puede adoptar estupendas poses de combate además de colapsar y replegarse sobre si mismo como pudimos ver en los droides de combate de la Federación de Comercio, y con los indudables beneficios de la articulación "de bola" en hombros, cadera y cabeza. 
IG97 incluye, como accesorios, el arma láser que venían utilizando desde hacía años los droides B-1 pero con un bonito acabado de gris metalizado en lugar del simple plástico negro utilizado hasta entonces, la también usual mochila con dos antenas y además como alternativa la más sencilla antena doble utilizada por los Battle Droid Commanders, que encajan perfectamente en su espalda y que nos permite configurar al droide de dos formas distintas.
La gran novedad de esta figura y que la hace muy apetecible para fans del Universo Expandido, de los droides de todo pelaje de Star Wars o simplemente de un robot con un aspecto original, es por supuesto su cabeza, de nueva creación para la figura y con un aspecto de ciencia ficción retro y de parodia espacial, con esos grandes "dientes" en una boca que no puede cerrar, los ojos saltones, grandes y azules que parcialmente tapados por un "plato" en la cabeza le dan un aire de demente robótico. ¡Lo dicho, exhala ciencia ficción retro por todos sus mecánicos poros! 
En esa cabeza retiene del modelo B-1 las dos piezas traseras, esos "cuernecillos" que dan aún más carácter al droide. Y para terminar de redondear una figura ya de por si bastante satisfactoria, un trabajo de pintura remarcable. Sobre el color beige habitual de base en estos droides vemos toques de marrón más oscuro para avejentar y ensuciar a la figura, cosa normal si se desenvuelve en Tatooine con poco o nulo mantenimiento, como puede ser un merecido baño de aceite. Los ojos azules destacan una barbaridad y le otorgan mucha personalidad a este pedazo de chatarra.
Si me preguntan, el modelo IG97 podría haber sido perfectamente el droide elegido para conformar las tropas de la Federación de Comercio desde el Episodio I. Esa cabeza me vuelve loco, y es una combinación imbatible junto al cuerpo del mejorado Battle Droid de la Legacy Collection, como se puede ver en la foto comparativa con un droide de la colección Episode I de 1999 y otro de la serie animada de las Clone Wars de 2008. El detalle y el acabado de IG97 es simplemente sensacional. Así que si lo ven en alguna chatarrería espacial o a la venta en manos de algunos Jawas... ¡no lo duden e incorporen a IG97 a sus colecciones!
David

domingo, 2 de marzo de 2014

IG-88 (BOUNTY HUNTER) (STAR WARS: THE SAGA COLLECTION)

Vintage Figures, 2007.
Si hay unos seres de la saga de Star Wars que Hasbro ha tratado especialmente bien, con esplendorosas esculturas, decoraciones y articulación, esos han sido el puñado de cazarrecompensas que aparecían en El Imperio Contraataca. De todos ellos podemos decir que, si no tenemos su versión definitiva, casi lo es. En el caso del droide asesino IG-88 seguramente así sea, una figura de acción magnífica que explota al máximo todas las posibilidades de una anatomía tan peculiar y difícil de realizar como la del personaje.
Hiper-articulado, y aunque dependiendo del examinador, yo cuento hasta diecinueve puntos de articulación. A saber: cabeza y cuello, hombros, codos y antebrazos, cintura, caderas, muslos, rodillas y doble en los tobillos (hacia arriba y hacia abajo y con movimiento circular de 360 grados). La carencia de articulación "de bola" en los hombros, sustituida por una "de corte" podría verse como un punto negativo, pero creo que le conviene ya que limita sus movimientos y le da el carácter robótico, frío y hierático que sin duda es una de sus características. La guinda del pastel la pone una estupenda estabilidad que le hace poder aprovechar toda esa articulación y adoptar multitud de poses dinámicas.
Su aspecto es excelente y es una más que fiel recreación del temible asesino a sueldo visto en el Episodio V, con un color gris metálico que sirve de base sobre la que se sitúa una decoración de manchas rojizas de herrumbre, suciedad y paso del tiempo excelentemente aplicada. Además en el cuello encontramos unas partes en azul que combinan con el color de la bandolera y en la cabeza los sensores rojos en un número de siete. Tubos y piezas movibles aquí y allá terminan de culminar lo que es una figura increíble, todo un prodigio de diseño en esta pequeña escala.
La altura de IG-88 es la correcta, es decir, es más alto que sus otros compañeros cazarrecompensas y así se corrige un error en anteriores versiones de Hasbro, que eran más bajas. De hecho se trata del droide asesino más alto tras la figura vintage de 1980. Para terminar de homenajear esa histórica figura, Hasbro eligió a este IG-88 para ser parte de la pequeña serie de figuras con blíster de estilo vintage dentro de la Saga Collection.
Sus accesorios están compuestos por su bandolera, que no es muy voluminosa y encaja a la perfección en el tórax del droide, y su temible armamento, que replica lo visto en pantalla y a la figura vintage: un rifle láser que podemos situar en su "mano" izquierda (modelo BlasTech DLT-20A), un clásico bláster BlasTech E-11 que seguro arrebató a algún incauto stormtrooper, y un cuchillo, o machete (también lo he visto referenciado como una vibro blade, una extensión que presumiblemente se podía aplicar a su antebrazo) que podemos colocar en el sitio habilitado para ello en la parte trasera de su bandolera que también dispone de una cartuchera. Elegante y eficaz (por cierto, no sé por qué demonios mi IG-88 tiene otro bláster... siempre he creído que así era, pero seguramente sobraba de alguna otra figura y se lo adjudiqué).
Una figura de acción, ésta sí, realmente imprescindible y que puede contentar a varios tipos de fans: de la Trilogía Original, de los cazarrecompensas, del Episodio V, de los droides, de la ciencia ficción retro (¡su aspecto es tremendamente retro!) o sencillamente de una figura de acción espectacular y fantásticamente realizada. 
David