Figura perteneciente al Shield-Wielding Heroes Comic-Pack, Wave 1, 2016.
Seguimos con el Supersoldado y Centinela de la Libertad, el Capitán América, y tras ver al Capi Hydra vamos con otro poseedor del escudo pero de una identidad muy distinta, y el que enarbolaba el azul, rojo y blanco de forma oficial desde Marvel Now!: Sam Wilson, el Falcon que conocemos desde hace mucho!
Es curioso que un personaje central como el Capi y que suele recibir una figura de acción con cada nueva recreación o diseño del personaje no haya tenido su versión de Sam Wilson en la colección del Marvel Universe hasta relativamente tarde y formando parte de un comic pack algo extravagante, el compartido con Vance Astro, personaje de los Guardianes de la Galaxia originales que ya vimos en el blog.
Y además de esa tardía figura, la creada para este Capitán América tan innovador no es de las creaciones más resultonas de Hasbro. Cumple su función pero se queda corta. En primer lo que percibimos de ella es su cierta tosquedad respecto a otras figuras de la colección, tanto en el molde, articulaciones y aplicación de la pintura.
Tenemos las trece articulaciones habituales en los últimos tiempos y una estabilidad simplemente aceptable ya que las piernas tienen un ensamblaje más endeble que sus compañeros de línea. La figura desprende un aire rectilíneo y estático, sin una musculatura definida. Puede ser por un uniforme destinado a proteger al héroe no entallado con arrugas y dobleces (sobre todo en las piernas), pero no sé, hay algo en esta figura que la diferencia de cualquier otra de las Legends Series y anteriores. No hay más que compararla con otro Capi o con su compañero de comic pack, Vance Astro. ¡Además es considerablemente más alto, incluso que su versión como Falcon!
El uniforme está bien esculpido y pintado, aunque sin sombreados. El nuevo diseño no está mal, es una de estas propuestas modernas para el Capitán que parece más un mono militar que un traje de superhéroe, con recias botas y protecciones, y bolsillos en el cinturón cuya hebilla es un guiño a su anterior identidad, la de Falcon.
La nueva forma de la estrella enmarcada en líneas blancas está bien ejecutada, así como la distribución de las partes rojas, blancas y azules, pero la ausencia de sombreados y los colores planos hace el conjunto algo soso con un color rojo más propio de un juguete barato.
La cabeza adolece de falta de personalidad. Sam Wilson muestra bastante rostro a pesar de máscara y gafas, pero su expresión es algo blanda. De su cabello percibimos una pequeña porción ya que los laterales de la máscara cubren la mayor parte, algo así como una cresta, algo erróneo respecto a la mayoría de versiones de Wilson como el Capi en los cómics, en los que muestra todo el cabello. Las gafas protectoras sí que están bien hechas, plateadas y redondas con las lentes rojas.
Por supuesto, el Capitán América necesita un escudo, y el que portó fue nada menos que el más famoso escudo del Supersoldado, redondo y con los colores de la bandera. Es el mismo que lleva Vance Astro, y su pinza no se agarra bien al antebrazo de la figura, es demasiado pequeña. Pero aún con el temor de que se rompa, una vez acoplado al brazo no le queda mal al Capi.
Lo que es incompresible es que... ¡no tenga alas! Este Capitán América conserva las alas del Halcón y las puede plegar y desplegar a su conveniencia. La ausencia de esta importante parte del uniforme y del personaje hace que esta figura parezca inacabada, a medias, como si fuera un juguete barato imitación de los productos de Hasbro.
A pesar de sus evidentes aspectos mejorables, es el único Sam Wilson como Capitán América en esta escala lo que le hace casi imprescindible en nuestros estantes si somos completistas, fans del Capitán América o de la actualidad de Marvel. Y en el fondo no está mal, pero por sus carencias y diseño es un producto que deja mucho margen a mejora.
Basic Figures. Collection 14, Series 3, Wave 3. Nº013, 2011.
Ah, otra eficiente y muy bien acabada figura del Marvel Universe de Hasbro, esta vez de un personaje que siempre ha sido un secundario de lujo: un vengador, normalmente en la reserva, y un aliado del Capitán América. Y un representante de las minorías étnicas en el mundo superheroico, cosa no muy común en la época en la que fue creado, a finales de los 60. Marvel siempre fue una editorial pionera en ese sentido.
Falcon es una efectiva creación que nos ofrece lo que podemos esperar de un tipo dedicado a la lucha contra la villanía y que vuela gracias a poderosas alas. Es decir, un tipo con un disfraz que nos recuerda por sus elementos decorativos al mundo de las aves y grandes alas. Su poder sobrehumano, la capacidad para comunicarse con los pájaros, por supuesto es imposible trasladar a la figura de acción.
El rojo y el blanco son los colores que dominan en su uniforme, una elección poco conveniente ya que no evita que nuestro protagonista sea un blanco fácil en sus paseos aéreos. Pero esas cosas no eran muy tenidas en cuenta en el mundo de los comics de superhéroes desde los años 60 hasta los 80, ¿verdad? En todo caso quedan muy bien combinados, y en el conjunto destaca el toque de amarillo que encontramos en la máscara del héroe.
El uniforme es sencillo y simétrico salvo por el guante de su mano izquierda, de mayor tamaño ya que está destinado a que en él se pose la mascota de Falcon, su halcón Redwing. El ave se puede posar en su antebrazo gracias a una pieza de plástico semicircular a la altura de sus patas que encaja en el brazo del vengador, de forma parecida a como lo hacía Freedom, el pájaro que acompañaba a una vieja figura de acción de G.I. Joe, el indio Spirit.
Falcon puede volar gracias a unas grandes alas espléndidamente esculpidas en plástico rojo transparente que encajan en sendos orificios en los tríceps de sus brazos. Elegante y efectivo, bravo por Hasbro. La figura queda imponente con sus alas desplegadas, pero podemos poner la pequeña pega de que sin las alas colocadas esos orificios quedan al descubierto, algo poco estético. Pero el esfuerzo y la idea de cómo colocar los apéndices voladores a Falcon son de loar y quizá, por el momento, sin alternativa posible. Dieciséis son los puntos de articulación de la figura, y su último accesorio lo constituye el bonito soporte con su nombre y número de colección que Hasbro incluía en la línea de Marvel Heroes durante bastante tiempo. Con todo, poco más hay que decir de Falcon, salvo que es de agradecer que un personaje tan secundario reciba su tratamiento como figura de acción y que el resultado final sea tan bueno. ¡Mis filas de Vengadores y de aliados y compañeros del Capitán América lo han recibido con agrado! David