Basic Figures, Wave 3, 2014.
Ah, aquellos locos años 90... ¿Cuántos personajes como Omega Red surgieron aquellos años? Y la mayoría, por supuesto, fueron olvidados casi al momento. El asesino ruso era el arquetípico enemigo de Lobezno, su némesis ideal como lo había sido Dientes de Sable, por ejemplo. Pero, según mi opinión, esos villanos de grandes hombreras de los 90 no le llegan a la suela de las botas a tipos como Dientes de Sable. Pero Omega Red parece haber sobrevivido mejor al paso de los años y de las sagas que la mayoría de sus contemporáneos, y todavía anda haciendo la puñeta por el Universo Marvel lo que le hizo merecedor de su propia figura de acción.Otros especialistas en hacer la puñeta son los de Hasbro, y decidieron que Omega Red se comercializara en cantidades mínimas en una de las últimas waves de la colección Marvel Universe con lo que las escasas figuras disponibles alcanzaban precios desmedidos, pero afortunadamente para nosotros corrigieron esta circunstancia y lo reeditaron en la wave 3 de las Infinite Series. ¡Yuju! Quería un Omega Red para aumentar mis filas de supervillanos, y por completismo, y por cierta nostalgia agridulce (más agria que dulce, en realidad) hacia aquellos tebeos de Jim Lee y cía, así que ahora era el momento de comprarlo a un precio justo.
Omega Red, en mano, no ha hecho aumentar mi cariño por el personaje. Si quería tipos con latigos incorporados ya tenía a Ivan Whiplash Vanko de la colección Iron Man 2 y al siempre estupendo Constrictor, malosos torpes y perdedores de los de siempre y no tan obsesionados con la sangre como los de la generación de Omega Red. Pero como figura de acción no está nada mal, es grande, pesado y con cara de muy mala leche. Un villano temible de los muties de La Patrulla-X.
Veinte son los puntos de articulación de Omega Red y una estabilidad normal, aunque a veces se ve comprometida por el excesivo peso de la mitad superior del cuerpo para sus piernas algo cortas. Pese a esa articulación tampoco puede adoptar poses excesivamente flexibles y dinámicas debido a las citadas piernas y por las hombreras que inhiben los movimiento laterales de los brazos. La combinación de cinturón y hombreras se puede retirar pero el sistema de anclaje es de esos que si se fuerzan acaban rompiéndose (como muchos cinturones y arneses de G.I. Joe, o de las figuras vintage de las Secret Wars) así que no voy ni a intentar quitárselo.
Los colores del uniforme son el rojo y blanco, pero en su piel también blanca podemos ver retazos de azul para darle profundidad y volumen, y su cabello recogido en coleta es rubio al igual que sus cejas. Los latigos que nacen de sus antebrazos son grises metalizados, y no terminan de combinar bien con las manos; deberían haber estado esculpidas para agarrar los latigos pero no están cerradas de la forma más adecuada ni los látigos son suficientemente flexibles para poder ser doblados hacia las manos.
La pintura está bien aplicada en general, pero con un pequeño pero muy evidente fallo. Vemos la letra omega en la cinta del pelo y en sendas placas en el dorso de las manos, perfectamente pintado en la izquierda pero medio borrada en la derecha. El departamente de control de calidad de Hasbro hizo la vista gorda en este caso pero yo no lo hubiese comercializado tan alegremente.
Lo mejor de la figura es su rostro, muy bien esculpido al igual que el cabello, con esa expresión de rabia y furia asesina con los dientes apretados. Su altura y voluminosidad son también puntos a su favor que le dan carácter y sensación de peligro respecto a los héroes de la colección. Eso y que siempre es genial añadir más supervillanos a mis filas del Marvel Universe hacen de Omega Red en definitiva una bienvenida incorporación a mi colección.
David









